Sobre este episodio
Capítulo 21 de nuestra primera temporada y en esta ocasión nos ponemos peluca, traje y toda la parafernalia para presentar un increíble estreno musical muy personal para el podcast: "Soy uno más" de Poorly se lanza en el segmento final de nuestro capítulo! La vida empieza a sonreírle un poco a este país de mi*rda y es que ganamos la Constitucional y QUÉ BIEN SE SIENTE! Estamos feliches a más no poder y ya buscamos nuestros trajes de baño para ir a nadar en las lágrimas de los rechazo. Comenzamos comentando todo lo que se nos viene ahora que recién comienza el Proceso Constituyente. Sin embargo, esto recién comienza a pensarse y la realidad nos sigue pegando de frente. El Minsal informa solo 6 fallecidos por COVID-19, cuando ya superamos los 505.000 casos totales y nos mantenemos sobre los 1.000 nuevos contagios diarios. Pérez, Desbordes y Rozas continúan su culebrón pateándose las responsabilidades legales por el actuar de Carabineros desde el 18-O a la fecha, mientras que el SII cae en el escrutinio público por un nuevo perdonazo a Penta, todo sabido obviamente gracias al equipo de Ciper Chile. Se continúa discutiendo un 2do retiro del 10% de las AFPs y los personeros políticos no pueden más que correr en círculos mientras la invasión alienígena ataca sin piedad. En cuanto a kpop, le dimos tupido y parejo con 3 grandes temáticas: I can't stop me de Twice, de su segundo álbum "Eyes wide open", llega con todo y opinamos sobre qué nos pareció. Aespa tiene a todo el mundo patas pa'rriba y no entendemos aún hasta dónde es capaz de llegar Lee So Man en el futuro de la tecnología y el entretenimiento. Sin embargo y sin ir más lejos, Pepsi hace lo suyo en el territorio local y nos presenta el 1º grupo de kpop 100% chileno: K-Pepsi. Para cerrar nos quisimos poner bastante serios y analizar como lamentablemente nuestra población LGTBIQA+ sigue desprotegida: el caso del estilista de Colina, la violencia homofóbica de la Escuela Naval de Playa Ancha, el videojuego transfóbico contra Daniela Vega y los campos de concentración anti-LGTB en Polonia nos aterrizan a la realidad, aterrorizan y piden a gritos posicionarnos, conversar y sacar esta temática a la luz pública.