Sobre este episodio
Cada región en Francia tiene su especialidad en chocolates. En Burdeos, la cereza cubierta de chocolate conocida como guinette deleita a los lugareños con su suave corazón de licor. En Biarritz, la escarpada costa vasca inspiró a los chocolateros para crear su famoso rocher. Finalmente, en Estrasburgo, un chocolatero buscó inspiración en la piedra arenisca que se encuentra en el bosque de los Vosgos para crear un delicioso praliné emblemático de la ciudad.