Sobre este episodio
Durante un siglo, la ciudad francesa de Saint-Amand-Montrond, en el departamento central de Cher, fue la capital del oro. Como el tercer centro más grande de Francia para la fabricación de joyas de oro después de París y Lyon, la ciudad de 10.000 habitantes era mejor conocida por sus cadenas de eslabones huecos. Hoy en día quedan pocos orfebres, pero la escuela vocacional local está capacitando a la próxima generación de joyeros.