Sobre este episodio
José y María serían unos jovencitos para cuando el anuncio del nacimiento de Jesús les fue dado. Estaban comprometidos para casarse y mediante la dirección de unos ángeles recibieron instrucciones y decidieron ser obedientes a la voluntad de Dios. Quizás no fue tan sencillo obedecer esas instrucciones, eran muy jóvenes, no era como que a cada rato tenían visitas angelicales ¿Cómo iban a explicar todo esto a sus padres? ¿Qué hay de sus planes? María pudo haber pensado ¿Qué pasará con mi boda? Y José ¿Cómo que embarazada? A veces obedecer la voluntad de Dios no siempre será algo sencillo de hacer, tal vez habrá retos que vencer, dificultades que enfrentar, vencer el miedo al “¿Qué dirán...?”. ¿Cómo enfrentar a la familia? ¿Qué van a decir mis amigos? ¿Estoy seguro/a de lo que escuche? Lo más importante que necesitamos recordar, es que Dios no necesita personas perfectas y no necesitamos tener todas las respuestas, pero para hacer su voluntad, Dios solo necesita corazones dispuestos y obedientes. S. Lucas 1:26-38 S. Mateo 1:18-25.