Sobre este episodio
En el corazón de las montañas del Luberon, una antigua cantera de ocre al aire libre se ha convertido en un paraje natural único: el Colorado provenzal. Las primeras obras se construyeron allí en 1871. Cada año, unos 300.000 visitantes se aventuran a través de estas 30 hectáreas, entre chimeneas de hadas y extrañas esculturas, para descubrir los restos del pasado industrial del lugar y disfrutar de un paisaje del Lejano Oeste con rocas rojas y ocres esculpidas por la erosión.